De los discos de vinilo a Spotify




¿Recuerdas aquellas épocas donde tus abuelos para escuchar sus canciones favoritas se acercaban a un aparato grandísimo para colocar un disco negro y grande?


Afortunadamente hoy por hoy las cosas son diferentes, sencillas y mucho más fáciles: tan solo con un click y ya empieza a sonar esa canción que tanto te gusta; pero te has preguntado si a tu artista favorito también se le hizo más sencilla su forma de vivir de la música o por el contrario se le complicaron.


Antiguamente, un intérprete solo necesitaba ser firmado por cualquier compañía discográfica para empezar a producir y salir al ruedo, pero ahora las casas discográficas se han desaparecido o más bien reinventado para poder continuar en la industria musical sin dejarse eclipsar por las redes sociales.


¿Cómo funcionan las cosas ahora? Fácil, los artistas dependen de las plataformas digitales para poder cotizarse en el mercado: a mayor número de reproducciones en ellas mayor ganancia tienen. Esto no quiere decir que ya no se produzcan discos, sino que más bien se ha cambiado su manera de comercializarlos. Un cantante de la era actual produce de forma convencional su album de 12 canciones o más y en vez de encapsularlas en un disco de vinilo, casset o cd, sencillamente lo lanza por las nuevas plataformas digitales que pagan cierta cantidad de $ por cada reproducción.


¿Y cuáles son esas nuevas plataformas? Apple Music, Spotify, Sound cloud, Deezer, Tidal y Amazon music son las más populares, escoltado por supuestos por las redes sociales convencionales como Facebook, Instagram y Tik Tok, en las cuales también los artistas ganan por cada vez que subes una historia con la canción de tu artista favorito que esté de moda o que te guste más.


El negocio funciona así, por ejemplo, Spotify paga 0,033 por cada reproducción de una canción de cada artista, es decir para que un artista tenga 1 dólar de ganancia por canción esta debe escucharse 250 veces. Por su parte Apple Music paga 7,35 $ por cada 1000 reproducciones de cualquier canción, duplicando lo que ofrece Spotify. Sin embargo, la que lidera el mercado es TIDAL con 12,5 dólares por 1.000 reproducciones, casi el triple en cada canción en comparación con las demás plataformas.


Claro, esto a su vez está acompañado de los demás negocios de los que se hacen los cantantes actuales para sobrevivir: su gira de conciertos, patrocinar a marcas a través de sus cuentas y sus propias líneas de perfume, ropa o cosméticos, en el caso de que las tengan. ¿Lo ves? Ya tienes una nueva excusa para reproducir una y otra vez en tu plataforma favorita a ese artista del momento que tiene bailando.



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